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jueves, 30 de abril de 2009

Fallecio Sensei Anichi Miyagi

El Karate Goju Ryu esta de duelo, se ha informado sobre la muerte de An´ichi Miyagi Sensei, sucesor de Chojun Miyagi Sensei y gran maestro de la IOGKF, falleció este martes 28 de abril a los 78 años. An´ichi Miyagi Sensei nació en Naha, Japón, el 9 de febrero de 1931. Quedó huérfano por la guerra con catorce años y encontró un trabajo para mantenerse a él y sus dos hermanos en la Base Militar de Kadena. Escuchó hablar de Chojun Sensei a unos amigos, y se dio cuenta de que vivía a cinco minutos de su casa. El 1 de febrero de 1948, junto a tres amigos, comenzó su entrenamiento en Goju Ryu a la edad de 16 años. El entrenamiento se hacía en el jardín de la casa de Chojun Sensei, de ahí que se le llamase el Jardín Dojo. Chojun Sensei era un maestro exigente. Antes de que comenzase su entrenamiento como tal, An´ichi debía limpiar el jardín y mover las piedras pesadas de un lugar a otro. Estos quehaceres servían para que su maestro pudiera observar el carácter de An'ichi, su puntualidad, perseverancia y tenacidad. Tras casi un año de entrenamiento duro, limpiando la casa de Sensei, haciendo té y cuidando de Chojun Sensei demostró su compromiso, dedicación y lealtad. Así fue que Chojun Sensei lo eligió como único estudiante del dojo y empezó a enseñarle el estilo completo, incluyendo los heishu gata, kaishu gata, bunkai y finalmente la esencia (gokui) del Goju Ryu durante los seis últimos años de su vida. Chojun Miyagi Sensei confió así el futuro del Goju ryu al joven An´ichi Miyagi, quien alcanzó el grado de Saiko Shihan en la IOGKF. Continuando con la tradición del estilo, Miyagi Sensei eligió como único alumno a Sensei Morio Higaonna.


Tensho Kata, Sensei Anichi Miyagi

viernes, 17 de abril de 2009

Grandes Maestros de Okinawa "Sokon Bushi Matsumura"

SOKON BUSHI MATSUMURA
Había pasado poco tiempo desde que Napoleón Bonaparte controlara la garganta de Europa con la potencia de sus cañones, cuando el señor Sofuku Matsumura hacía gestiones para introducir a su hijo Sokon en el mundo de las Artes Marciales. Eligió para ello, al Maestro más reconocido en aquellos tiempos, un anciano de 78 años cuya reputación estaba fuera de toda duda.
Después de un largo viaje por los caminos polvorientos e infestados de peligros de la Okinawa feudal del siglo diecisiete, llegó por fin, después de pasar por varios controles policiales Chinos, a la ciudad de Naha. No tuvo problemas para encontrar la casa del Maestro, pues todo el mundo le conocía, no solamente por su fama como Artista Marcial sino por ser Magistrado.
Allí se encontraban padre e hijo delante de un venerable anciano, que más parecía un poeta que un aguerrido luchador. Las referencias que presentaba Sofuku eran buenas, de otra manera hubiera sido muy difícil ser recibido por el Maestro; él, era un celoso protector de las formalidades sociales.
"Déjame ver al muchacho", carraspeó el Maestro mientras hacia extraños movimientos con el cuerpo.
"Sokon," le dijo con voz firme, "empezar las Artes Marciales significa iniciar una nueva vida. Pronto te darás cuenta de que tu carácter y tu personalidad son más importantes que la habilidad o la fuerza física. ¿Crees que te podrás entregar con diligencia obedeciendo a todo lo que se te diga sin una palabra en contra?".
La precisión de la mirada del Maestro, lo directo de su voz y el ambiente solemne hicieron sentir al joven adolescente temprano, como si se estuviera encogiendo. Cuando acabó de hablar aquel anciano, Sokon miró a su alrededor como para ver si tenía autorización para hablar. Todos los presentes le miraban fijamente esperando no solo una contestación, sino en que forma y actitud la expresaba. Esta situación, ya se había producido anteriormente en la casa y, debido a la poca determinación en las respuestas de los candidatos, el maestro los había rechazado. El joven, inspiró lentamente, dejó salir el aire por si solo y, contestó por fin: "No le defraudaré".
Este fue el primer paso que dio Matsumura en el camino que le llevaría hacia la fama y le colocaría al lado de los inmortales del Karate. Este momento tan significante sería la semilla que germinando en el tiempo produciría maestros como Itosu, Chinen, Tawata, Yasuzato y Arakaki, los cuales sistematizarían el karate para acabar denominándose Shuri-te y Sho-Rin-Ryu.
Anteriormente a estos acontecimientos, el karate no se enseñaba como lo fue desde entonces hasta nuestros días. Incluso el nombre era diferente, se llamaba kara-te o to-de que quería decir "mano de espiga", posiblemente debido al echo de que era practicado solamente por los campesinos que tenían prohibido por el clan de los Satsura Japoneses el uso de armas. Anteriormente a la "reforma" de Matsumura, los diferentes estilos de Kara-te, recibían el nombre de los maestros que los enseñaban pero sin ninguna unidad haciendo cada uno su propia interpretación del arte. Matsumura, sin embargo, llamó a su estilo Sho-Rin-Ryu, traducido como "el estilo del bosque joven". Este estilo no debe confundirse con el antiguo arte Okinawense, el cual todavía se sigue practicando en las islas y que recibe el nombre mismo nombre de "Sho-Rin-Ryu" pero con una genealogía y traducción diferente,-"el estilo del bosque de pinos".
Una vez iniciado el proceso de tutelaje bajo la dirección de Sakugawa, el futuro Bushi (samurai) Matsumura se desarrollo rápidamente como un habilidoso experto artista marcial. Y sucedió, que el invierno de1816, se le encontraron suficientes valores como para ser reclutado en el servicio imperial como chicudon, importante título concedido directamente por el Emperador y, anterior en el rango al que recibiera años antes su propio maestro- peichin. Esto le permitió vivir holgadamente y contraer matrimonio dos años después. Su nombre era Yonamine Chiru, conocida por todos como una mujer muy inteligente y de gran fortaleza física. Venía de una familia de renombrados practicantes de karate, siendo en el futuro una influencia y un pilar importante que contribuyó notablemente en el desarrollo social y espiritual de su marido.
Como sucede siempre, la gente comenzó a compararles, incluso se discutía acerca de quién era el mejor de los dos en las habilidades de las artes marciales. Se decía de ella, que era capaz de levantar un saco de arroz con la mano izquierda y barrer el polvo por debajo con la escoba en la mano derecha. "¿Quién sería el mejor luchador?". Esta era una duda que flotaba en el ambiente de la ciudad. El espíritu apostador y la afición por los retos siempre han sido característicos del carácter propio del pueblo Okinawenses.
Esas dudas fueron resueltas una noche cuando regresaba la señora Matsumura de una fiesta que se había cebrado en el barrio de Kaki-no-hana. Cuando el alcohol corrió en exceso entre los festejantes, el ambiente comenzó a ser poco a poco demasiado borrascoso. Entonces, Matsumura dijo a su mujer que regresara a casa, mientras él permanecía allí un rato más. Comenzaba a caer la noche cuando Yonamine inició el regreso a su casa por un atajo polvoriento y sucio que llevaba al templo medio abandonado de Sogen-Ji. De repente, un ruido entre los arbustos, la hizo sobresaltarse. Dio un salto a otro lado de la senda, mientras veía como salían de la oscuridad tres hombres suciamente vestidos y mal afeitados. La miraron maliciosamente como predadores dispuestos a saltar sobre su indefensa presa.
Ella , dándose cuenta de la situación de peligro inminente en la que se encontraba, mientras daba un paso atrás, recuperó la respiración inspirando lentamente, y se situaba en una zona donde la vegetación era más densa.
"¡Quitaros del camino, o tendré que castigaros a los tres!", dijo ella, pretendiendo desconcertarles.
Su truco no caló entre los rufianes, que se rieron de estas palabras, e inmediatamente se colocaron a la derecha del que parecía ser el jefe del grupo. Yonamine se percató inmediatamente del liderazgo del más barbudo. Su mente instintivamente recordó que, en situaciones de agresión múltiple, siempre hay que tomar la iniciativa del ataque y dirigir éste contra el líder o el más fuerte del grupo. Esto provoca un desconcierto inicial que debe ser aprovechado con ventaja por el asaltado. "Quien da primero, da dos veces". El paso que dio hacia atrás y a un lado también tenía una importante razón estratégica: "En la lucha contra varios atacantes hay que moverse de tal manera que el líder siempre quede entre tú y los demás", recordó que le instruyó su padre.
Antes de que el barbudo diera un paso mas hacia delante, Yonamine saltó sobre él como un gato. El hombre parpadeó con una expresión de miedo en sus los ojos al ver como la cara plácida y femenina de aquella mujer se transformó en un instante en una mascara horrible con los alerones de la nariz ampliamente abiertos, los ojos como los de un demonio y la boca abierta con una mueca horrible enseñando unos amenazantes dientes.
Su kiay , sonó como un extraño relámpago en una noche estrellada. Nada parecía ser lógico, pensaban los malhechores. Su desconcierto era total. Y, antes de acabar de pensar en ello, la mujer caía al suelo con una pierna, giraba sobre ella y dirigía el talón de la otra directamente a la sien del hombre más fuerte. Sin parar la acción, apoyándose en el pie de la pierna que acababa de utilizar como un martillo, proyectó otra patada lateral que con el canto del píe que dio impactó la garganta del segundo hombre que la recibió anonadado. Cayó éste sobre una pila de maderas agarrándose la garganta sin apenas poder respirar. No se habían todavía enderezado las rodillas de Yonamine cuando se abalanzó nuevamente sobre el primero dirigiendo la punta de su codo contra su nuez.
El tercer hombre, todavía intacto, se paró al instante y al comprobar la situación en la que se encontraban sus compañeros. Mostró una expresión de cara de perro asustado y cobardemente salió corriendo lleno de pánico. En solo tres pasos Yonamine alcanzó al bandido asiendole por el cuello de la camisa , le aplicó una patada en la parte posterior de una rodilla y cayó sobre él. En una posición parecida a la de un jinete montando un caballo, le trincó del pelo, y antes de que éste se protegiera con las manos, el canto de la mano derecha de la indefensa mujer cortaba el cuello del hombre como un hacha. La arteria gruesa del cuello no pudo resistir el golpe y el hombre quedó tendido sin conocimiento.
Entonces arrastró a los tres insensatos hasta colocarlos sentados, espalda con espalda, y los ató con su obi, que es el fajín ancho con el que se sujetan las ropas las mujeres. No acabó aquí su acción. Arrancó el palo que mantenía el nombre del templo y lo arrojó sobre ellos como un último acto reivindicativo y de asco. En la inscripción se leía, -" Paz en el espíritu, paz en el cuerpo, paz en las manos, paz en los caminos." Muy apropiado...
Horas después, Matsumura volvía a casa siguiendo el mismo camino. Según se aproximaba al templo, se extrañó al oír ruidos como lamentos que provenían desde los arbustos circundantes. Curioseando a través de la oscuridad de los matorrales, se sorprendió al ver a tres hombres amarrados como si fueran ganado y uno de ellos con sangre seca pegada a la cara. Mientras los desataba, reconoció el obi de su mujer. Los liberó y sin más preguntas los dejó ir mientras observaba atónito como caminaban con dificultad mientras se perdían en la oscuridad de la noche.
Al día siguiente, durante la hora del desayuno, Matsumura dejó caer el cinturón encima de la mesa delante de Yonamine y dijo, "Creo que esto te pertenece".
Su mujer, envuelta en el polvo de la limpieza, recogió su obi y sin una sola palabra, continuo con su trabajo como si nada hubiera pasado. Matsumura se mantenía tranquilo pero una duda le rondaba la mente, - no podía comprender, cómo una mujer tan dulce, bella y hacendosa como la suya podría haber maltratado tan duramente a tres hombres. La educación tradicional Okinawense limitaba muchos las preguntas que un marido podía cuestionar a su mujer, el sentido de la ofensa y de la privacidad en aquellas épocas, eran muy respetados. A pesar de la sensación de tener gusanos en el estómago y la cara enrojecida por la duda, no se atrevió nunca a preguntar abiertamente. Estaba seguro de que ella había sido la responsable de ese desaguisado. Una maliciosa sonrisa, dibujaba en su rostro demostraba tímidamente,- que él sentía una gran admiración por ella y por lo que había hecho, pero que no podía demostrarlo abiertamente debido a las estrictas reglas sociales. Descubrió de esta manera secreta, que Yonamine era realmente una gran experta en el mundo del karate, y que su familia había ocultado perfectamente su entrenamiento.
Efectivamente, el kara-te, como se denominaba por entonces, se practicaba secretamente en el seno de familias cerradas que guardaban sus técnicas de puertas a dentro.
Desde entonces, una duda, le acompañó durante el resto de su vida, - "¿Qué sucedería si el mismo se encontrara un día en una situación similar?".
Ese día no tardó mucho en llegar. La familia de Yonamine estaban celebrando una fiesta familiar, cuando Matsumura comenzó a sentirse enfermo que es una forma más elegante de decir "mareado", y se retiró a descansar. Un poco antes del anochecer, haciendo gala de ese carácter burlesco típico de los Okinawenses, se vistió como un granjero, embadurnó su cara con carbón y, salió corriendo hacia un lugar llamado Daido Matsubara por donde él sabía que su mujer tendría que pasar para ir de vuelta a casa. Quería darle un buen susto. Se escondió en una acequia y esperó a que llegara su mujer.
Al cabo de un rato, la vio descender alegremente cuesta abajo llevando en una mano un balanceante furoshiki , un hatillo en el que transportaba diferentes cosas de utilidad doméstica. Cuando creyó que estaba suficientemente cerca, saltó de repente hacia ella gritando todo lo que podía mientras agitaba los brazos como un espantapájaros. Solo tenía la intención de paralizarla dándole un buen susto.
La reacción de ella fue instantánea y espontánea. Tiró el hatillo y salto verticalmente mientras lanzaba dos patadas al pecho del fantasma. El sorprendido Matsumura no tubo ninguna posibilidad de defenderse pues quedó más sorprendido que ella. Ahí, no acabó la batalla. Nada más tocar el suelo, Yonamine utilizó, como dos resortes, ambos brazos, cuyos puños descargaron toda la fuerza un mismo sitio de la cabeza de Matsumura.
Cuando empezó a recuperarse del mareo y de las estrellas que había visto como consecuencia de los golpes, se percató, de que su bonita y domestica mujer, le estaba atando a un árbol con el mismo obi con el que atara a aquellos bandidos.
Matsumura no fue capaz de desatarse durante toda la noche. Ella era una experta en hacer lazos y nudos imposibles de desatar. Cuando los primeros rayos del sol calentaban el amanecer y su cuerpo aterido de frío, vio a un hombre bajar la cuesta montado al trote un caballo blanco.
"¡Eh!," gritó Matsumura. "¿Desáteme, por favor!".
El hombre descabalgó y quedó atónito al descubrir que se trataba del gran Matsumura. ¿Cómo un hombre con su reputación podría encontrarse en semejante situación?.
"Comprendo," dijo Matsumura, muy consecuente y visiblemente avergonzado, "Se estará usted preguntando, qué ha pasado. Yo mismo casi no lo sé. Dejémoslo como está, el mundo es grande y he descubierto que puede haber artistas marciales mucho más hábiles que yo".
Después como un perro con el rabo entre las piernas, regresó humillado a casa. Su dulce mujer le miraba sonriente mientras escuchaba el cuento que su marido le estaba describiendo. "Esta noche me han atacado un grupo de hombres y he tenido que defenderme..." Mientras ella le servía el desayuno solo le dijo, - "Tienes que entrenar mas duramente". Luego cayó y continuó con su sencillez habitual, después de todo el orgullo del marido quedaba en casa. En ningún momento le hizo sentirse descubierto. No quería ridiculizar más todavía a su marido.
Matsumura contó la historia a su venerado Maestro Sakugawa y, este después de reírse un buen rato, decidió darle un buen consejo.
"Mi querido alumno, ¿donde está tu punto más vulnerable?.". El punto más vulnerable para un hombre son sus testículos y para una mujer los pechos. Ellas cuando combaten ponen toda la atención de no ser golpeadas ahí. La próxima vez que te enfrentes a una experimentada mujer artista marcial, amaga un golpe al pecho, ella perderá el equilibrio al intentar cubrirse, y entonces debes entrar en la lucha cuerpo a cuerpo practicando alguna técnica de Ju-jitsu para proyectarla al suelo. Pero si ella, da muestras de ser más fuerte que un hombre, entonces lanza tu primer ataque a esas zonas sensibles".
Matsumura, se sentía totalmente desanimado después de su derrota las manos de su mujer. Pensaba en el consejo de su maestro y no podía dejar de pensar en ello. Aunque fuera una mujer la que le había ganado, no podía entender como su karate se había desarrollado a medias, pues en aquellos tiempos también habían ronins, samurais vagabundos que también eran mujeres de gran peligro. Esperó hasta encontrar la oportunidad de la revancha que se produjo dos meses más tarde.
Yonbara, era el pueblo donde vivía la familia de Yonamine. Fue de visita sola, recorriendo andando la distancia que se cubría en un día de marcha desde Shuri.
Matsumura vio ahí su oportunidad. Antes de que el sol llegara al ocaso ya estaba camuflado detrás de unos juncos que bordeaban el camino. Haciendo gala de ese carácter teatral que tanto le gustaba, esta vez decidió vestirse de pescador, se untó la cara con aceite y arena como si se tratara de un viejo lobo de mar, de esa guisa esperaba no ser reconocido. Se escondió y espero.
Al poco tiempo de ponerse el sol, su mujer llegó con marcha ágil cargando su pequeño hatillo de viaje. Si esperar más dilación, Matsumura se lanzó sobre ella profiriendo simultáneamente un fuerte kiay ,( grito explosivo). En esta ocasión, Yonamine dio un paso a tras y comenzó a describir un círculo lentamente alrededor de él, como lo haría un gato listo para saltar. Sin más, él lanzó un tsuki , (golpe de puño directo), hacia su pecho con la intención que le había explicado su maestro, como un cebo. Efectivamente, esta acción provocó en ella una tanta consternación que permitió que Matsumura se acercara a ella hasta hacer un cuerpo a cuerpo. Agarrándola de frente por el hombro derecho y por el codo izquierdo la hizo caer al suelo con una zancadilla a la pierna derecha, osoto-gari. Por fortuna esta técnica no encierra mucho peligro pues la caída puede ser fácilmente controlada por el atacante. Yatsumura se limitó a dejarla caer contra la espalda sobre el suelo y, salió corriendo.
Yonamine quedó sola y muy consternada pero no herida,- dos ataques en tan poco tiempo era demasiado.
Matsumura llegó a casa corriendo, se lavó, se sentó en la mesa y esperó como si nada hubiera pasado mientras bebía un vasito de sake,(vino de arroz).
"Omedeto gozaimasu", dijo ella en un tono entusiástico cuando finalmente entró en la casa.
"Por qué omedeto," preguntó Matsumura, pretendiendo no saber de qué estaba ella hablando. "¿Qué he hecho yo para merecer esa felicitación?".
Con una expresiva sonrisa reflejada en su cara, ella dijo,-"Estoy feliz porque después de hablar con el Maestro Sakugawa, por fin has aprendido a como combatir contra una mujer experta en artes marciales". Matsumura la miraba atónito. Había sido descubierto. No entendía nada. Ella debería mostrarse muy enfadada y muy ofendida por haber perdido. Después de todo cuando él fue derrotado, ¡ tardó tres meses en recuperarse!,y, ¿ ahora ella venía contenta habiendo sido derrotada?. No entendía nada.
"Querido marido", comenzó a hablar ella en un tono materialista.- "Hoy has aprendido dos grandes lecciones. La primera es que en combate no hay distinciones entre hombres y mujeres. Un oponente es un oponente. En algunas ocasiones, como has comprobado, una mujer puede ser mucho más peligrosa que un hombre si esta bien entrenada en el mundo de las artes marciales. Y, la segunda , que el corazón de la mujer siempre se alegrará por la victoria de su marido aunque ella sea la que pierda. Nosotras somos luchadoras silenciosas en constante pelea contra la vida diaria. Esta vida no tiene sonoras recompensas para nosotras, pero cuando veo a mi marido feliz y orgulloso por haber tenido una victoria, entonces por unos momentos nos sentimos felices y orgullosas de haber contribuido a su felicidad. Siempre he sabido que tu eras el atacante, y me he sentido triste durante estos meses por tu anterior derrota. Ahora estoy feliz".
Acabando de decir esto, abrazó a Matsumura y se fue a barrer el suelo levantando un saco de trigo de 40 kilos con una mano y barriendo por debajo con la otra...
Matsumura quedó anonadado por la profundidad y humildad de su mujer. Con cada lágrima que caía por sus mejillas sintió como un poder enorme invadía su espíritu. El espíritu de la humildad y de la sencillez que le acompañaron durante el resto de su vida .

Las Artes Marciales tienen en si mismo, no solo el poder de la destrucción, sino la caricia de la sensibilidad. Ambos extremos como el Ying y el Yang, se complementan, uno no puede existir sin el otro y de producirse esta circunstancia , se producirá un gran desequilibrio.
Las Artes Marciales por medio del entrenamiento físico y riguroso fortalece el cuerpo hasta límites insospechados; rompimientos de piedras, combates durísimos, entrenamientos agotadores, etc, y por medio de la meditación y las conversaciones con el sensei,( profesor director de la escuela). La delicadeza de la filosofía penetra, poco a poco, durante el trascurso de muchos años en el espíritu del iniciado. El artista marcial tiene en su mano la posibilidad de crear vida o causar muerte y entre esos extremos discurre su existencia. La humildad y la sencillez desarrollados durante muchos años de practica le harán comprender un día cualquiera,- ¿Por qué Dios escucha las lagrimas de las mujeres?,o, ¿Por qué en una mano un saco y en la otra una escoba?. Preguntas sutiles que encuentran la adecuada respuesta solo, en el espacio silencioso de la meditación o, en el mundo profundo de la mente de la mujer.

Grandes Maestros de Okinawa "Karate Sakugawa"

El arte del karate como es conocido actualmente, se debe a un hombre nacido en el siglo XVIII llamado Sakugawa. Dejó una amplia estela de conocimientos, entre los que destacan: el dojo kun, o reglas éticas que se siguen en los gimnasios de Artes Marciales, la kata Kusanku, la kata de bo Sakugawa bo kata y el sistema general de entrenamiento que conocemos hoy en día.
Nació en Shuri, Okinawa, el 5 de marzo de 1733 y murió el 17 de agosto de 1815.
Cuando tenía 17 años, sucedió un acontecimiento que marcó toda su vida. Un mal día, su padre fue llevado a casa por varias personas. Había sufrido una paliza y después los agresores le obligaron a beber alcohol hasta el límite que no podía resistir ningún ser humano. Esta agresión se produjo por una venganza: El padre no bebía alcohol hasta emborracharse, cosa poco común en una época donde los campesinos oprimidos por la policía imperial japonesa tenían en esta actividad etílica un medio para expresarse desinhibidamente. Éste motivo fue suficiente para provocar un altercado que acabó con la vida del desafortunado padre de Sakugawa.
En el lecho de muerte, lo mandó llamar, " Hijo, mírame bien. Quiero que me prometas una cosa. Aprende a defenderte y no vivas como tu padre, siempre sometido al capricho de los más fuertes. Debes aprender artes marciales, no vivas humillado como yo. No permitas que abusen de ti ni te hagan sentir ridículo hombres de esa calaña, que cobardemente atacan en manada como perros salvajes".
Después de enterrar a su padre, Sakugawa buscó un artista marcial que pudiera complacer el último deseo de su progenitor, y al cabo de un tiempo oyó hablar de un monje llamado Takahara Peichin. El título Peichin, añadido detrás de su apellido, era una garantía, pues representaba un honor que el rey otorgaba por servicios distinguidos. El monje vivía en un pueblo cercano al suyo, Akata, lo cual era muy conveniente. Visitó a Takahara y le explicó su misión. El monje le escuchó detenidamente y le dio la primera instrucción:
"Las Artes Marciales son un estudio para toda la vida. No es un capricho de meses o años. Es para siempre. Tiene unas bases filosóficas muy profundas centradas en estos principios: Do, un camino de vida, una forma de vivir. Ho, la ley, las reglas estrictas para realizar una kata. Katsu, el uso real de las katas en luchas reales."
Esta introducción impresionó tanto a Sakugawa que no solo se inició en el entrenamiento en cuerpo y alma, sino que lo continuó durante el resto de su vida.
Mientras los años pasaban rápidamente, Sakugawa, se desarrolló como uno de los mejores alumnos bajo la disciplina de Takahara. El sistema de lucha que aprendió se llamaba To-De, el cual era una derivación del Kempo chino. Sin embargo, le faltaba mucho por aprender.
El entrenamiento correcto y la ética aprendida durante tantos años fueron puestas a prueba aquel día cuando el joven Sakugawa decidiera visitar el alegre barrio de Nakashima-Yukaku. Tenía por entonces la fuerza y la poca prudencia de los 23 años. Este arrabal era famoso por tener calles muy licenciosas, en las que la "alegría" corría por las calles sin mucho control policial. Era el sitio ideal para ir a divertirse de una manera desenfadada. El beber alcohol y las bromas de unos a otros eran actividades normales.
La segunda lección, trascendental para su vida, la tuvo aquí y pudo comprobar con gran vergüenza cómo, a pesar de su exquisita educación, se colocó en la misma baja categoría como la que demostraron los que atacaron a su padre.
El encuentro con Kusanku
Mientras cruzaba un puente cerca de la ensenada de Izumizaki, vio a un elegante chino, vestido con ropas de seda, que miraba sobre la barandilla del puente. Parecía ensimismado en la observación del reflejo de la luna sobre las aguas del río. Un repentino impulso se apoderó de Sakugawa. En el ambiente social existía una animadversión hacía los extranjeros, especialmente los chinos, pues éstos eran cultos y muy refinados en la formas sociales . Se vestían con largas túnicas de seda que les daban una apariencia frágil y elegante.
"¡Por fin tenía la posibilidad de burlarse de un chino invasor!", pensó nuestro "héroe". Ese era el momento perfecto.
"Voy a empujar al "dandy" al río y me reiré de él," Sin pensarlo dos veces; se acercó lentamente por detrás y, repentinamente, le dio un fuerte empujón. El chino gritó con poderosa voz en marcado acento Okinawense:
"¡Peligro!", al mismo tiempo que agarraba la muñeca de Sakugawa con la fuerza de una tenaza de hierro.
"¿Por qué haces esto?", le preguntó el extranjero. "¿No te das cuenta de que una broma como esta podía haberte hecho mucho daño? ¿ Qué hubiera pasado si yo fuera débil y no hubiera podido parar tu acción? Tú eres muy fuerte y no deberías jugar así. La gente de Okinawa ha sido muy buena conmigo y voy a dejar pasar esto, pero contrólate en el futuro, ¿ qué pensaría tu padre de ti si se enterara de lo que has hecho?"
Sakugawa se sintió tan avergonzado que no podía articular palabra. Al poco rato, se acercó un joven local y muy cortésmente ofreció con una reverencia, un vasito de sake al elegante chino extranjero. Mientras éste bebía, el muchacho se volvió hacía Sakugawa y preguntó:
"¿ No eres tú Sakugawa? No estaba seguro de reconocerte. Tu fama de artista marcial es muy famosa. ¿Qué haces aquí?".
En esos momentos Sakugawa hubiera preferido estar bajo tierra.
"¿Conoces a este joven?", preguntó con curiosidad el caballero chino, mientras apuntaba con un dedo a Sakugawa.
"Sí", contestó el joven, "Es un conocido karateka local con muchas posibilidades".
El distinguido chino miró a Sakugawa muy de cerca, como lo haría un miope. "Si alguna vez vienes a Kume-Kura, pregunta por Kusanku y yo te enseñaré no solo el cómo sino también el porqué de las Artes Marciales". Después, refiriéndose al muchacho que le había traído el sake dijo: "Este es Kitani-Yara, un estudiante que me está ayudando durante mi estancia en este país".
Sin más conversación , acabaron los tres cruzando cordialmente el puente como si nada hubiera pasado. El joven estudiante en continua actitud servicial, Sakugawa anonadado por lo sucedido y el maestro Kusanku andando muy ufano con las manos entrelazadas por detrás de su cuerpo, decía:
"¡Que día más bonito!, ¡ que agua más bonita!, ¡ que puente más bonito! , ¡que cielo más bonito!"
En ese momento, Sakugawa se percató de que se encontraba delante de alguien muy especial. No solo tenía un guía entregado para resolverle cualquier deseo, sino que vivía en Kume-Kura, que era una población cercana a Naha, donde se afincaban las familias chinas provenientes del importante puerto de Fukien en China. Estas familias eran cuidadosamente elegidas por el Emperador de la China para facilitar las relaciones entre Okinawa y su corte imperial. ¡Por lo tanto se encontraba delante de un embajador!
Sobrepasado por la emoción y por este golpe de suerte, Sakugawa no podía esperar para contarle a su maestro lo que había sucedido. Cuando así lo hizo, Takahara se puso muy feliz y dijo, "Ve con Kusanku y aprende de él todo lo que puedas. Es el artista marcial más reconocido que jamás haya venido de China. La fortuna te ha sonreído. Cuando Kusanku regrese a China, nos enseñaras todo lo que has aprendido de él, esto es muy bueno para Okinawa. ¡Ahora, corre!"
Obedeció su consejo y permaneció con Kusanku durante seis años. Años dedicados al entrenamiento físico riguroso y al estudio de la antigua sabiduría china.
Allí descubrió que Buda enseñó que todo sufrimiento viene de la ambición. Que el respeto a los ancianos es fundamental, según otro filósofo chino llamado Confucio, para que el ser humano se desarrolle con fuertes lazos familiares, base de toda cultura sana y fuerte. Y que la Naturaleza es la madre que da todo el soporte que el hombre necesita para vivir, así lo enseñaba un sabio errante llamado Lao-Tse. Años intensos en los que descubrió que las Artes Marciales iban mucho más lejos que la mera realización de ejercicios físicos por muy complejos que éstos fueran.
Las Artes Marciales y el estudio de sus secretos filosóficos tenían tanta fuerza que podían por si solos alimentar la llama de la ilusión perdida. Habitar en una isla llena de prejuicios y de supresión como el que se producía por entonces las Islas de Okinawa, era muy difícil de soportar. Éstos nuevos conceptos, calaron muy profundamente en el espíritu de Sakugawa y así los transmitió posteriormente a sus alumnos.
A la edad de 29 años recibió un aviso urgente, Takanaka, su antiguo sensei, reclamaba su presencia desde Shuri. Volvió rápidamente, encontrándolo gravemente enfermo.
El anciano monje le dijo:
" La razón por la que te he hecho venir es porque quiero saber si vas a continuar por la vía correcta de las enseñanzas del Karate. Tú puedes enseñar muchos buenos secretos de la ética de las Artes Marciales y yo no he tenido ni la calidad ni el tiempo suficiente para lograrlo. Si tú me dices que continuarás la obra, entonces moriré sabiendo que mi sueño se hará realidad. La razón de mi existencia no quedará sin continuación".
Tomando un momento para recuperarse del esfuerzo de hablar sobre tema tan trancendental, y siendo consciente de que le quedaban muy pocas respiraciones, asió la mano de Sakugawa y le dijo solemnemente:
"Quiero que a partir de ahora te llames Karate Sakugawa, y consigas que los habitantes de Okinawa se sientan orgullosos de ti".
Dos días más tarde moría Takanaka.
Cuando unos años más tarde el maestro Kusanku regresó a China, Sakugawa continuó con la dirección de la escuela de su primer profesor.
Desde entonces, se ha reconocido al maestro Sakugawa como el primer profesor y maestro del estilo de las artes marciales okinawenses. Posteriormente, en el siglo XX, acabaron por bifurcarse produciéndose la aparición de las dos ramas comúnmente aceptadas como el verdadero karate okinawense y su hijo, el karate japonés.
LOS MAESTROS Y LOS ESPECIALISTAS
Comenzaron entonces a aparecer las diferencias entre los especialistas y los maestros. Los maestros eran como los médicos generales que tienen que estar versados en todos los aspectos de la medicina; mientras que los especialistas, como su nombre indica, practican un solo aspecto del arte de la medicina.
Los especialistas existen en todas la ramas de las artes marciales. Solo se mueven en su propio ambiente. Son magníficos en su limitada virtud donde son muy admirados. En judo, están los especialistas en seionage; en karate, los que utilizan prácticamente solo la técnica de gyaku-tsuki, etc, y la lista podría ir hasta el infinito. En los deportes de competición modernos, algunos artistas marciales pueden llegar a ser campeones renombrados, pero esto queda muy lejos del auténtico espíritu de las artes marciales. Es como un grito en una tormenta.
Los especialistas no puede distinguir de entre los árboles las hojas. Desarrollan una o dos técnicas que les van bien y olvidan el resto. Su campo de visión es muy miope por prestar tanta atención a un solo aspecto del paisaje. Se transforman en personas que van sabiendo más y más de menos y menos.
Los tres mosqueteros
Karate Sakugawa tenía tres alumnos que eran conocidos con el mote de "Los tres Mosqueteros". Tres amigos que iban juntos a todos los sitios, se llamaban Okuda, Makabe y Matsumoto. Eran sus sempais (asistentes de confiqanza del maestro o hermanos mayores) y eran muy admirados por el público.
Okuda era el especialista supremo. Era "el golpeador", que podía poner fuera de combate a cualquiera. Tenía el sobrenombre de "Mano de Hierro". Los campesinos, cuando conversaban a cerca de él decían: "Okuda puede matar a un toro de un golpe". Su fama era tan grande que cuando llegaba de visita a otras ciudades, era recibido con gran admiración, y pronto se veía rodeado de muchos admiradores incondicionales que le daban palmadas en la espalda y se empujaban para andar al lado de él .
Makabe era pequeño. Pero era muy rápido, listo y esquivo en sus movimientos. La leyenda decía de él que había nacido debajo de las alas de una golondrina. Le llamaban "el hombre pájaro". También levantaba pasiones cuando aparecía por algún sitio público.
De entre los tres, Matsumoto era como el médico descrito anteriormente. Hacía todo bien, era perfecto en la técnica básica y sus kumites (combates) no tenían nada fuera de lo normal. Evidentemente, no tenía ninguna especialidad. Cuando los "Tres Mosqueteros" caminaban juntos por las calles, nadie se acercaba a él. No era un especialista... Cuando alguien le preguntaba a otro, "¿Quién es ese? ¿cuál es su especialidad?, ¿ qué puede hacer?" la respuesta siempre era parecida a esta: "Ah, él. Es un buen profesor. Nada especial".
Sucedió entonces que un barco proveniente de China recaló en el puerto de Naha, Okinawa. A bordo venía el capitán del barco que era muy conocido por su fortaleza física y como gran peleador. Se llamaba Oshima-Kuryu y era de origen chino. Este capitán tenía la costumbre jactanciosa de ir retando a cualquiera que pretendiera quitarle la supremacía de la fuerza física. Efectivamente, nunca había perdido una pelea y presumía en público de su poderío.
Nada más poner pie en tierra, Oshima ya estaba preguntándose si encontraría pronto a alguien que quisiera enfrentarse a él. Se decía: " La gente de aquí ya me conoce. Nadie aceptará un reto. Tengo que inventar algo".
Por fin tuvo una idea. Una noche se dirigió a la taberna del puerto y, después de provocar y dar una paliza a un fornido marinero, le quitó la ropa como un signo de victoria y burla a los lugareños. Siguiendo este maquiavélico plan, continuó así noche tras noche. Al cabo de un tiempo, se corrió la voz por toda la ciudad de que un enorme chino estaba burlándose de los burdos pescadores okinawenses. Esta queja llegó a oídos de las autoridades policiales, que naturalmente estaban formadas por oficiales chinos, los cuales, en circunstancias similares, siempre miraban para otro sitio.
Las noticias llegaron a la ciudad de Shuri, y finalmente a oídos de Karate Sakugawa, que por entonces actuaba de Magistrado, un trabajo que era realizado en aquellos tiempos por maestros de karate gracias a su buena reputación.
Una noche, los tres mejores alumnos de Sakugawa decidieron bajar al puerto para tomar unas copas. Los "Tres Mosqueteros" estaban bajando en animada charla por el único camino que bordeaba la montaña en dirección al puerto, cuando una gran sombra se interpuso en su camino. Allí estaba aquel hombretón con, varias ropas colgando de su hombro. Inmediatamente se dieron cuenta de que se trataba del matón del que tanto habían oído hablar.
Okuda decidió entrar en acción. Dijo:
"¡Eh, tú alto! ¿ Eres tú el que está provocando tanto alboroto en la vecina ciudad de Naha? Si lo eres, date la vuelta y márchate de aquí ahora mismo o nosotros te obligaremos a ello".
Oshima- Kuryu, muy despacio, movió negativamente la cabeza y contestó: "Solo me marcharé si soy vencido. ¿ Veis estas ropas?, se las he quitado a expertos como vosotros".
Okuda, en ese mismo momento se lanzó contra él y le aplicó su famoso golpe de toro. Kuryu se apartó hacia un lado y el puñetazo acabó en el aire, desequilibrando por la inercia a Okuda, el cual acabó girando sobre su propio cuerpo. Kuryu aprovechó la ocasión y, con la gran experiencia ganada en cientos de peleas callejeras, aplicó un golpe seco al cuello de Okuda que acabo con su conciencia y con el cuerpo tirado por el suelo.
"Mañana volveré por aquí a la misma hora", dijo Kuryu , y se marchó orgullosamente.
Durante todo el día siguiente, Makabe entrenó específicamente la serie de argucias y de técnicas que pensaba utilizar la próxima noche. Golpeó con fuerza un pesado saco de arena, endureció sus puños con la makiwara; ( un tablón flexible con un cojín de paja trenzada en un extremo), e hizo "fintas" de cintura para esquivar los puñetazos. Por la tarde practicó randori (un circulo de luchas alternadas) con sus alumnos golpeando duramente a todos. "Pobre de Kuryu", pensaban los discípulos mientras caían por los golpes, "Si Makabe puede con todos nosotros, ¿qué no podrá hacer contra un hombre solo?" El espíritu del Dojo (gimnasio) era muy alto.
Esa noche, Makabe, "el hombre Pájaro", estaba esperando. Oshima-Kuryu no faltó. Pelearon. Makabe era rápido, inteligente y astuto. Pero no fue suficiente. El chino aguantó todos sus ataques y finalmente , después de un cuerpo a cuerpo, proyectó violentamente al okinawense contra el suelo, dejándole sin respiración. Kuryu volvió a ganar. Makabe nunca había entrenado en un cuerpo a cuerpo como se hace normalmente en el judo o en el jujitsu . Tampoco sabía cómo pelear en el suelo, ni cómo zafarse de una llave a una articulación.
La gente del pueblo oyó las noticias y comenzó a preocuparse profundamente. Todos deseaban que Karate Sakugawa salvara el honor del pueblo okinawense de Naha. Querían que el Gran maestro se enfrentara a ese presuntuoso extranjero Chino. Pero Sakugawa dijo:
" No os preocupéis. Nuestros dos especialistas han fracasado. Eso ha sucedido porque están demasiado ensimismados en una sola técnica. Para vencer a ese hombre hace falta improvisación y usar el cuerpo y la mente en unidad. El cuerpo solo vence si el oponente responde bien a tu ataque premeditado y se deja engañar, pero contra un combatiente fuerte y muy desorganizado solo vale usar la mente intuitiva. En la fuerza contra la fuerza, vence el más fuerte. En la fuerza contra la fuerza y la mente juntos, vence la segunda opción. Matsumoto, primero fue un especialista, y ahora es como un médico general ; él ganará".
No estaba todo el mundo de acuerdo con a opinión de Sakugawa, incluso se llegó a decir que en realidad lo que quería era evitar el combate con el terrible capitán del barco. ¿Cómo iba a ganar Matsumoto si nunca había destacado en nada especial? Las apuestas comenzaron a circular raudamente y la mayoría apostaba por Oshima-Kuryu.
Aquel día Matsumoto lo pasó pescando en el puente. La gente le veía y decía : "¿Cómo va a vencer a Oshima si no se entrena y no es siquiera capaz de pescar ni un pez?"
Otros pensamientos muy distintos calmaban la mente de Matsumoto:
"Un rayo de tormenta dura un instante y debe caer en el sitio correcto para ser mortífero, pero el rescoldo de un buen fuego dura más tiempo y de él salen muchas más ventajas".
Efectivamente, en la tercera noche, allí estaba Matsumoto, esperando al capitán chino. Cuando se encontraron frente a frente, el okinawense se percató de que tenía delante de él al más poderoso contrincante con el que se hubiera enfrentado jamás.
Pelearon durante un largo periodo de tiempo sin que Matsumoto apenas hiciera ruido. Por el contrario, el chino resoplaba, saltaba, se abalanzaba, tiraba docenas de golpes, gritaba...¡era un verdadero impresionante espectáculo de fuerza bruta!
Finalmente, cuando Oshima comenzaba a mostrar signos de gran fatiga, pues apenas podía respirar, atacó torpemente con las últimas fuerzas que le quedaban intactas. Matsumoto desapareció delante de él, y esto es lo último que vio el enorme chino. Le aplicó un golpe al hígado que derribó simultáneamente la vanidad del hombretón y su enorme cuerpo. Quedó en el suelo retorciéndose de dolor, asfixiado y sintiéndose morir, pues tal es el efecto que produce un certero golpe al hígado, aunque la potencia del impacto sea floja y en este caso; no lo fue. El impacto fue tan preciso que Oshima Kuryu necesitó varios meses para recuperase.
"Ha llegado la hora de retirarme", declaró Oshima meses después. "Me siento feliz por haber sido vencido por un hombre que domina la técnica básica y que es discípulo del maestro Karate Sakugawa. Todos mis oponentes anteriores eran especialistas. Todos tenían algún truco que era fácil de detectar y no les fue suficiente para vencerme". Después, desapareció de la historia de la artes marciales sin dejar más recuerdo que el haber sido vencido por un alumno de base del maestro Sakugawa.
Cuando muchos años más tarde, Karate Sakugawa se retiró, pasó su Menkyo-Kaiden, es decir, el certificado de máxima competencia que en el Karate se entrega solamente a aquel alumno que tiene toda la confianza del maestro y que solo se entrega una vez en la vida, a Matsumoto. Sin embargo, su mayor logro se produjo cuando tenía 78 años. Fue entonces cuando el Gran Sokon Matsumura vino a él para recibir clases como alumno.

viernes, 27 de marzo de 2009

Grandes Maestros de Okinawa "Sensei Chomo Hanashiro"

Sensei Chomo Hanashiro nació en Okinawa en 1869 y a muy temprana edad comenzó a entrenar con quien algunos consideran el más grande maestro de Tode de Okinawa "Matsumura Sokon" (1809-1901), mejor conocido como "Bushi" Matsumura. Matsumura ya era bastante mayor cuando Hanashiro comenzó a entrenar con él por lo que pronto uno de sus alumnos mas adelantados continuo formándole como experto en Karate-Do …Itosu Anko (1830-1915).Desde los comienzos del siglo veinte Hanashiro se desempeño como profesor de Educación Física en las escuelas secundarias de Shuri lo que le sirvió también para ayudar a su maestro Itosu en su proyecto de integrar al Tote en los programas de Educación Física de Okinawa.
En los años veinte Hanashiro ya era considerado y reconocido como uno de los más grandes maestros de la isla incluso por otros maestros.Hanashiro Sensei no fue solo el precursor del Karate-do en las escuelas sino que también en el uso del nombre Karate-Do con el significado de Mano Vacía en vez de Mano china, como queda constancia en su libro escrito por este en 1905 llamado , "Karate Shoshu Hen" ("Karate Kumite"),
Hanashiro Sensei fue uno de los directores del "Tode Kenkyukai" (Asociación para la Investigación del Tode Okinawense). Esta Asociación ya había sido formada en 1918 por el Sensei Miyagi Chojun, creador del Goju Ryu. El principal propósito de esta organización era continuar con las enseñanzas del Sensei Itosu Anko, Sensei Higashiona Kanryo y Sensei Aragaki Seisho, la ultima generación de maestros que había muerto entre el 1915 y 1918.Dentro de esta asociación los maestros Chomo Hanashiro, Sensei Chojun Miyagi, Sensei Kenwa Mabuni, Sensei Choyu Motobu, Sensei Shinko Matayoshi y el maestro Chino de la grulla blanca, Gogenki enseñaban Karate-Do e intercambiaban ideas. Desgraciadamente el club Kenkyukai se disolvió al final de 1920, se dice que esto fue producto de las demandas de los propios alumnos.
Uno de sus mas cercanos amigos y condiscípulos fue el maestro Kentsu Yabu.

Entre sus alumnos se destacan Nakamura Shigeru (1892-1969, Okinawan Kempo), Chitose (1898-1984, fundador del Chito Ryu), Nakama Chozo (1899-1982, de Kobayashi Ryu), Shimabukuro Zenryo (1904-1969, fundador de Seibukan Shorin Ryu) y Kinjo Hiroshi (1919- ).
El año 1945 fue un año terrible para el Karate-Do y para Okinawa en general. La Batalla de Okinawa, en la Segunda Guerra Mundial, dejo después de 82 días de cruenta lucha a muerte mas de 60.000 civiles muertos incluyendo a muchos maestros y estudiantes de Karate-Do, desgraciadamente entre ellos estaba Sensei Chomo Hanashiro.

lunes, 9 de marzo de 2009

"Mano China" o "Mano Vacia". Reunion de Maestros de Okinawa 1936

La siguiente es la historia misma que llega hasta nosotros, con un poco de imaginacion podemos casi escuchar la reunion que tuvieron los grandes maestros discutiendo el futuro del nombre del Karate de okinawa. Llama la atencion como sensei Miyagi interviene reiteradas veces en la discusion.

Este texto es una parte del acta de la reunión. Aparece como un apéndice en el libro "Karate-do Dai Hokan" escrito por Kanken Toyama (páginas 377-392, Tsuru Shobo, 1960).
Fecha y hora: 25 de octubre de 1936, 16:00.
Lugar: Showa Kaikan Hall, Naha, Okinawa.
Esta reunión fue organizada por Ryukyu Shinpo Newspaper Publisher.
Las siguientes personas asistieron a la reunión:
Karatekas: Chomo Hanashiro, Chotoku Kyan, Choki Motobu, Chojun Miyagi, Juhatsu Kyoda, Choshin Chibana, Shinpan Shiroma, Chotei Oroku, Genwa Nakasone. Invitados: Koichi Sato, Zenpatsu Shimabukuro, Kitsuma Fukushima, Eizo Kita, Chosho Goeku, Gizaburo Furukawa, Sei Ando, Choshiki Ota, Kowa Matayoshi, Zensoku Yamaguchi, Tamashiro. Genwa Nakasone:
Cuando el Karate fue introducido por primera vez en Tokyo, la capital de Japón, "karate" se escribía en kanji (caracteres chinos) como "mano china". Este nombre sonaba exótico, y fue aceptado gradualmente entre la gente en Tokyo. Sin embargo, algunas personas pensaron que este kanji de "mano china" no era adecuado para las escuelas. Para evitar el uso de este kanji, algunos dojos de Karate escribieron "karate" en hiragana (letras fonéticas japonesas) en lugar de kanji. Este es un ejemplo de un uso temporal de la palabra. En Tokyo, la mayoría de los dojos de Karate usan los kanji "Camino de la Mano Vacía" para escribir Karate-do, aunque todavía hay unos pocos dojos que utilizan los kanji "mano china". Para poder desarrollar un arte marcial japonés, yo creo que los kanji para escribir "karate" deberían ser los de "mano vacía" en lugar de "mano china", y "Karate-do" debería ser el nombre estándar. ¿Qué piensan ustedes?Chomo Hanshiro: En los viejos tiempos, nosotros, la gente de Okinawa, solíamos llamarlo "Toodii" o "Tode", no "Karate". También lo llamábamos símplemente "Tii" o "Te". Significa luchar con manos y puños.
Nota del traductor: Los kanji con los que se escribe "Mano China" tienen dos pronunciaciones: Toodii o Tode (dialecto de Okinawa)KarateLos kanji con los que se escribe "Mano Vacía" tienen una sola pronunciación: Karate
Ota: Nosotros también lo llamábamos "Toodii" o "Tode".
Shimabukuro: Sr. Nakasone, he oído que actualmente la gente llama "Karate-do" al Karate. ¿Significa esto que la gente ha añadido la palabra "Do" (literalmente "Camino") al término "Karate" para enfatizar la importancia del entrenamiento espiritual como en Judo o Kendo?Nakasone: Usan la palabra "Karate-do" con el sentido de cultivar la mente.
Ota: Sr. Miyagi, ¿usted utiliza la palabra "mano china" para referirse al Karate?
Chojun Miyagi: Sí, yo utilizo los kanji de "mano china" como hace la mayoría de la gente. Tiene poca importancia. Aquellos que quieren aprender Karate de mí vienen a mi casa y dicen "Por favor, enséñeme Tii" o "Por favor, enséñeme Te". Así que yo pienso que la gente solía llamar al Karate "Tii" o "Te". Yo creo que "Karate" está bien en cuanto a significado. Como dijo el Sr. Shimabukuro, el término "Jujutsu" se cambió a "Judo". En China, en los viejos tiempos, la gente llamaba Hakuda o Baida al Kung-Fu chino, Kenpo o Chuanfa. Como en estos ejemplos, los nombres cambian según los tiempos. Yo creo que el nombre "Karate-do" es mejor que símplemente "Karate". Sin embargo, reservaré mi decisión sobre este asunto, ya que considero que deberíamos oír la opinión de otras personas. Tuvimos algo de polémica sobre este tema en la reunión de la Delegación de Okinawa de la Dai Nippon Butokukai. Archivamos el controvertido problema. Mientras tanto, los miembros de la Delegación de Okinawa utilizamos el nombre "Karate-do" escrito en kanji como "El Camino de la Mano China". Pronto se formará el Shinkokai (centro de promoción del Karate), así que nos gustaría tener un buen nombre.
Oroku: Sr. Miyagi, ¿viajó usted hasta China para estudiar Karate?
Chojun Miyagi: Al principio no tenía planeado practicar Kung-Fu en China, pero lo encontré excelente, así que lo aprendí.
Oroku: ¿Ha existido nuestro propio "Te" aquí en nuestra prefectura, Okinawa, durante mucho tiempo?
Chojun Miyagi: Ha habido "Te" en Okinawa. Ha sido mejorado y desarrollado como el Judo, Kendo y el boxeo.
Kyoda Juhatsu: Yo estoy de acuerdo con la opinión del Sr. Nakasone. Sin embargo, soy contrario a tomar una decisión formal ahora mismo en esta reunión. La mayoría de la gente de Okinawa todavía utiliza la palabra "mano china" para referirse al Karate, así que deberíamos oír a los practicantes de Karate e investigadores de Okinawa, y también deberíamos estudiarlo a fondo en nuestros grupos de estudio antes de tomar una decisión.
Chojun Miyagi: No tomamos una decisión inmediatamente en esta reunión.
Matayoshi: Por favor, expresen su opinión honestamente.
Chomo Hanashiro: En mis viejas libretas, me encontré utilizando los kanji "mano vacía". Desde agosto de 1905 he estado utilizando los kanji "mano vacía" para escribir sobre Karate, como en "Karate Kumite".
Goeku: Me gustaría hacer un comentario, ya que tengo relación con la Delegación de Okinawa de la Dai Nippon Butokukai. El Karate fue reconocido como arte de lucha por esta organización en 1933. En aquella época, el Maestro Chojun Miyagi escribió Karate como "mano china". Deberíamos cambiar lo que fue escrito como "mano china" a "mano vacía" en la Delegación de Okinawa si cambiamos los kanji a "mano vacía". Nos gustaría aprobar este cambio inmediatamente y seguir los procedimientos, ya que necesitamos aprovación de la sede central de la Dai Nippon Butokukai.
Ota: El Sr. Chomo Hanashiro es la primera persona que utilizó los kanji "mano vacía" para referirse al Karate en 1905. Si algo se populariza en Tokyo, automáticamente se hará popular y común en otras partes de Japón. Puede que a la gente de Okinawa no le guste cambiar los kanji de Karate. Pero seríamos marginados si la palabra "mano china" fuese considerada como algo local y la palabra "mano vacía" el nombre común del Karate como arte de lucha japonés. Por lo tanto, lo mejor sería que usáramos la palabra "mano vacía".
Nakasone: Hasta ahora han hablado aquellos que han estado viviendo en Okinawa durante mucho tiempo. Ahora me gustaría contar con la opinión del Sr. Sato, el director de la Oficina de Asuntos de Escuela. Llegó a Okinawa recientemente.
Sato: Mis conocimientos sobre Karate son prácticamente nulos, pero creo que la palabra "mano vacía" está bien, ya que la palabra "mano china" es infundada según los investigadores. Furukawa: El kanji con el que se escribe "mano vacía" es atractivo para aquellos que venimos de fuera de Okinawa, y lo consideramos como un arte de lucha agresivo. Yo me sentí decepcionado cuando vi los kanji "mano china" refiriéndose al Karate.
Nakasone: En este instante me gustaría oír algún comentario del Sr. Fukushima, el Teniente de la Sede Central del Regimiento.
Fukushima: El kanji de "mano vacía" para escribir Karate es apropiado. El kanji de "mano china" es difícil de entender para aquellos que no conocen el Karate.
Ota: No hay nadie a quien no le guste la palabra "mano vacía" para el Karate, pero sí hay gente a quien no le gusta la palabra "mano china".
Chojun Miyagi: Bueno, cuando visité Hawaii, a las personas chinas que había allí parecía gustarles la palabra "mano china" para Karate.
Shimabukuro: Aquí en Okinawa solíamos llamar al Karate "Tii" o "Te". Para diferenciarlo de éste, llamábamos "Toodii" o "Tode" al Karate que fue traído desde China.
Nakasone: Creo que tenemos prácticamente claro el tema del nombre del Karate. Ahora nos gustaría discutir sobre la promoción del mismo. Es lamentable que el Karate no sea popular en Okinawa ahora mismo. Necesitamos encontrar una solución para promoverlo en los campos de la educación física y de la artes marciales.
Furukawa: Ahora hay muchos Ryu o estilos en Karate. Yo creo que debemos unificarlos cueste lo que cueste. He oído que hay pequeñas diferencias entre el estilo de Karate de Shuri y el de Naha. Yo creo que ambos estilos deberían ser unificados y deberíamos hacer katas de Karate-do japonés. En los viejos tiempos, teníamos unos 200 estilos de Kendo (esgrima), pero ahora han sido unificados y tenemos los katas estándar del Kendo japonés. Yo creo que el Karate llegaría a ser popular en todo el país si tuviésemos katas unificados. Por ejemplo, podemos establecer diez katas como Karate japonés. El nombre de cada kata debería cambiarse a un nombre japonés, como Junan-no-kata (kata blando y elásico), Kogeki-no-kata (kata ofensivo), etc. De esta manera, podemos ajustar el nombre del kata a su contenido. Y también creo que deberíamos hacer del Karate un deporte competitivo, así que deberíamos estudiar cómo organizar una competición de Karate. Nos gustaría crear un uniforme de Karate y estandarizar contenidos y formas.
Chojun Miyagi: Yo estoy de acuerdo con su opinión. Con respecto a los katas de Karate, yo alguna vez envié la opinión con explicaciones a la oficina central de la Dai Nippon Butokukai (Asociación Nacional de Artes Marciales), cuando se estableció su Delegación en Okinawa. Respecto a la ropa de Karate, a nosotros también nos gustaría crear un uniforme de Karate pronto porque a menudo tenemos problemas. Y sobre la terminología, creo que tendremos que controlarla en el futuro. Yo también la defiendo, y he estado creando y promoviendo nuevas palabras técnicas. Con respecto al kata, pienso que los katas tradicionales deberían preservarse como katas antiguos o clásicos. Para la promoción nacional del Karate, creo que sería mejor crear nuevos katas. Crearemos tanto katas ofensivos como defensivos que sean apropiados para estudiantes de escuelas primarias, institutos, universidades y escuelas de jóvenes. Principalmente, nosotros, los miembros del Shinkokai (asociación para la promoción del Karate), crearemos nuevos katas y los difundiremos por todo Japón. Ahora existe la Asociación de Educación Física y la Delegación de Okinawa del Butokukai. También tenemos estudiantes avanzados de Karate y aquellos que están interesados en el mismo. Nosotros, por tanto, cooperamos con ellos para estudiar y promover el Karate. Si tales organizaciones y expertos estudian Karate a conciencia, podemos tomar una decisión sobre el nombre y el uniforme de Karate relativamente pronto. Yo creo que los viejos katas deberían ser preservados sin modificación alguna, mientras que nuevos katas deberían ser inventados, de otra forma estoy convencido de que ya nadie en el mundo estará interesado en el Karate en el futuro.
Ota: ¿Cuántas organizaciones de Karate hay en Okinawa en el presente?.
Chojun Miyagi: Está la Delegación de Okinawa de la Dai Nippon Butokukai, la Asociación de Educación Física de la prefectura de Okinawa y la Asociación de Educación Física de la ciudad de Shuri.
Ota: Sr. Chibana, ¿cuántos estudintes tiene usted ahora mismo en su dojo de Karate?.
Choshin Chibana: Tengo unos 40 estudiantes en mi dojo.
Chojun Miyagi: Existe la opinión que insiste en que hay dos Ryu o estilos en Karate, concretamente, Shorin-Ryu y Shorei-Ryu. Yo pienso que esa opinión es falsa o equivocada, ya que no hay evidencia alguna de ello. Sin embargo, si tenemos dos estilos en Karate, podemos clasificarlos por sus métodos de enseñanza. En un estilo, ni siquiera diferencian entre katas fundamentales (como Sanchin, Tensho y Naifanchi) y kaishu kata (otros que no sean Sanchin, Tensho o Naifanchi). Enseñan Karate con métodos nada sistemáticos. En el otro estilo, se distingue claramente entre katas fundamentales y kaishu kata. Se enseña el Karate sistemática y metódicamente. Mi Maestro (Kanryo Higaonna) me enseñó Karate de esta manera.
Ota: Los Maestros de Karate que nosotros conocemos no fueron a China a estudiar Karate. Chojun Miyagi: Yo he oído que el Maesro Matsumura fue a China y practicó Karate allí. Choshin Chibana: Nuestro Maestro nos enseñó Naifanchi como kata fundamental.
Ota: Sr. Motobu, ¿quién le enseñó a usted Karate?.
Choki Motobu: Yo aprendí Karate del Maestro Itosu, del Maestro Sakuma y del Maestro Matsumura de la aldea de Tomari.
Ota: Yo pensaba que usted había creado su propio Karate por sí mismo sin aprender de ningún maestro.
Choki Motobu: (riéndose) No, no creé mi Karate yo solo.
Nakasone: Ahora sabemos que todos los Maestros están de acuerdo con el plan de establecer una asociación para la promoción del Karate. Como el Sr. Furukawa nos ha expuesto la necesidad de fundar una asociación de promoción del Karate, creemos que las otras personas también están de acuerdo con este plan. Así que nos gustaría que los miembros empezaran las preparaciones para establecerla.
Fuente: "The meeting of Okinawan Karate Masters in 1936" Traducción al castellano: Víctor López Bondía [Con la autorización de YAMADA Kiyotaka (Sanzinsoo)]

viernes, 6 de marzo de 2009

Grandes Maestros de okinawa "Sensei Ankoh Itosu"

La historia y la leyenda se mezclan para entregarnos un cuadro con la vida de uno de los mas importantes maestros de Okinawa.
Texto extraído de la página http://www.dojohiramatsukan.tk/
YASUTSUME "ANKOH" ITOSU nació en Shuri en 1813 y falleció en 1915 a la edad de 102 años.
Comenzó su aprendizaje de artes marciales bajo la guía de Sokon Matsumura considerado junto a Kanryo Higaona como las más importantes figuras del Karate Do, Masifico el karate do introduciendolo en las escuelas de Okinawa y para mejorar la forma de transmitir las enseñanzas tomo la metodología militar para el comando de tropas y las adapto para enseñar el karate a las masas, fue un formador de grandes maestros entre los cuales podemos destacar: sensei Kanken Toyama fundador del Shudokan, Sensei Kenwa Mabuni fundador del Shito Ryu, sensei Gijin Funakoshi creador del estilo Shotokan, sensei Choki Motobu famoso por sus combates callejeros y fundador del Motobu Ryu y Sensei Shotoku Kyan, entre otros.
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Itosu Yasutsune alcanzó, a los 85 años de edad, el sueño de todos los káratekas - el fue MEIJIN. Ser "meijin" significa que alguien ha llevado su arte hasta límites fuera de las fronteras del poder físico normal. Solo se puede llegar a ser "meijin" después de muchos años de dolorosa disciplina e infinita paciencia.
Comenzó su largo viaje hasta ese estado de última perfección desde muy temprana edad. Cuando tenía siete años, su padre, un reconocido samurai, comenzó su entrenamiento con sistemas "pedagógicos" que actualmente nos pondría los pelos de punta, pero que en aquellos tiempos eran considerados "de buena educación"... Parece ser, que su padre le ataba con un cinturón (obi) a una estaca clavada al suelo dejándole dos palmos de cuerda libre para que pudiera moverse alrededor de esta. Después, comenzaba a "fajarle" y golpearle. El niño intentaba parar y coger el palo con sus manos como podía, y al no tener éxito, daba vueltas hasta quedar amarrado al palo. El padre no paraba los empellones, sino que continuaba con sus ataques hasta que el niño impotente, comenzaba a llorar. Esto no activaba la compasión del padre, sino todo lo contrario, continuaba en las ofensas. Solo cuando el niño, en su desesperación, comenzaba a enfrentarse a su padre, este paraba los asaltos.
El padre de Itosu continuó con este proceso todos los días hasta que estuvo satisfecho de los resultados, los cuales no eran otros que desarrollar lo que el denominaba "el espíritu del luchador". En aquella época, eran admitidos estos entrenamientos salvajes y el propio padre lo describe así: "Esta es una forma rigurosa y dura ,sin duda, pero el ambiente en el que el niño se desarrollará es un entorno duro y riguroso. El niño deberá entrenarse así hasta llegar a ser un hombre orgulloso, un luchador digno hijo de un padre samurai".
En el año 1846, cuando era Sho Iku el rey de Okinawa, el joven Itosu acompañó a su padre a visitar al Maestro Matsumura, que entones tenía 54 años. Después de los saludos formales, el padre de Itosu solicitó a Matsumura que acogiera a su hijo como deshi (alumno).
Matsumura miró al joven adolescente, frunció el ceño, y dijo: "Pareces delgado a primera vista, yo diría que las Artes Marciales no son para ti. Pero hay algo en tu mirada que me gusta. Recuerda siempre esto: la actitud es importante, el camino es difícil y se requiere una enorme cantidad de esfuerzo para practicar Artes Marciales". Después, Itosu asintió con la cabeza y permaneció un buen rato mirando fijamente al maestro.
Las clases empezaron al día siguiente. Desde el principio, Itosu no perdió ningún día de entrenamiento. No había descanso. Matsumura regañó, atormentó, dirigió, fue brusco, castigó y demandó total e incondicional sumisión y obediencia y pronto el niño de 16 años se transformó en un hombre de 24. Su cuerpo se desarrollo completamente llegando a ser el hombre más alto de Shuri. Poseía un mentón redondo como un barril de cerveza. Si no fuera por su enorme bigote, tendría el aspecto de un "buen niño". El carácter reivindicativo y orgulloso del pueblo okinawense tendría en el su mejor adalid contra el imperialismo japonés.
Sho Tai era entonces el rey de Okinawa. Sho Iku, el que fuera rey cuando Itosu conoció a Matsumura, estuvo desde entonces bajo la custodia de Japón. Los japoneses adoptaron la estratagema política consistente en retener a estos reyes y a numerosos miembros de la nobleza okinawense en Tokio - más bien en calidad de secuestrados que de visita. Con esta estrategia se pretendía mantener controlados a los isleños. Estas practicas políticas eran comunes durante el Shogunato (gobierno) de Tokugawa y, continuaron en el Japón moderno hasta la derrota de la Segunda Guerra Mundial.
Este era el ambiente político en el que vivió Itosu. Es muy importante conocer estos aspectos sociopolíticos para entender las diferencias culturales y sociales que enfrentaban al pueblo isleño del archipiélago de las islas RyuKyu, con capital en Okinawa, contra los invasores imperialistas japoneses que provenían, bien armados y militarizados, del interior. Como no podían expresarse libremente en lo político, los aspectos "deportivos" eran por entonces la única posibilidad para exteriorizar las emociones que sentían los campesinos okinawenses. Efectivamente, casi todas las acciones de lucha en las que se vio envuelto Itosu se movieron por una necesidad de expresión patriótica. El carácter orgulloso de los okinawenses se manifestaba por un fuerte apego a la tierra y a las tradiciones ancestrales. Este carácter es todavía reconocible en la actualidad.
Pasando el tiempo, un día Itosu decidió hacer un viaje a Naha-shi con la intención de ver las luchas de toros que por entonces se celebraban en Okinawa. Cuando estaba entrando en la ciudad de Naha, vio a una gran multitud moviéndose desorganizadamente y pudo ver a un toro corriendo libremente hacia él.
"Corre, corre por tu vida", oyó gritar a la gente. "¡El toro esta fuera de control y ha roto todas las barreras. Te matará!"
A pesar de todo, Itosu continuó andando despacio cuesta abajo, recto hacia la dirección que traía el toro enloquecido. Mucha gente recordó, después del incidente, cómo la expresión de aquel hombre se volvió tranquila y abierta mientras se dirigía hacia una muerte segura.
El toro cargó contra él con la cabeza baja. Itosu dio un paso lateral, al mismo tiempo que se abrazaba al cuello del toro por detrás de los cuernos. Los que no habían corrido despavoridos se quedaron mudos. Vieron a aquel hombre que, agarrando ambos cuernos como un volante, forzaba el cuello del toro con tanta precisión que este acabo cayendo al suelo de lado. Al desaparecer la polvareda, la gente pudo ver cómo el hombre agarraba de tal manera al toro que este no podía utilizar sus patas que coceaban al aire. El animal mugía, bramaba y resoplaba cansándose más y más, mientras aquel loco no mostraba signo alguno de cansancio. Por fin, un grupo de jóvenes consiguió atar las patas del animal y este fue retirado mansamente.
La importancia de las fiestas del toro quedaron ensombrecidas por aquel acontecimiento y la gente no hablaba más que de esta aventura tan brava. Se empezó a especular entonces acerca de las posibilidades que este luchador tendría, en un enfrentamiento, contra el mejor luchador de Naha.
En aquellos tiempos de final de siglo, a medida que el kárate ganaba en popularidad en los programas de educación física pública, una gran rivalidad se fue gestando entre las ciudades de Shuri y Naha. Dos formas prevalecían sobre todas las demás: Shorin-Ryu y Goyu-Ryu.
En la ciudad de Naha se realizaban retos "permitidos" por la policía. Había una gran roca delante de un barrio llamado Yamagataya. Esta roca se llamaba Ude-kake-shi y, marcaba el área de duelos, un sitio donde se realizaban peleas y apuestas para demostrar la supremacía en las artes marciales. El barrio de Yamagataya era la zona "roja"de la ciudad donde la policía miraba para otro sitio cuando se celebraban los combates. Estas peleas se pueden considerar como el principio del actual Jiyu-kumite (combates modernos ). Muchas reputaciones fueron ensalzadas y perdidas en aquellas confrontaciones. Para ganar fama, todo lo que tenía que hacer un candidato era poner la mano encima de la roca, lo cual significaba el deseo de confrontarse contra cualquiera que se presentara. Pronto aparecían los fuertes del pueblo y, sin más dilación, se iniciaban los golpes...sin reglas.
En aquella época, el campeón era Naha-no-Tomoyose, un invencible campesino, enorme en tamaño e ídolo de la ciudad de Naha. En el año 1856, una humedad insoportable para la salud de Itosu, hizo que este se mudara a Naha, que disfrutaba de un clima más seco. Aquí empezó su destino.
Un día, al poco de llegar a Naha, fue a sentarse y dormitar cerca del mar. Se apoyó contra la gran roca Ude-kaki-shi, donde oyó comentarios que no le gustaron.
"Shuri no puede producir un hombre que pueda vencer a nuestro campeón Tomoyose. Su kárate es solo para lucirse y nada más", dijo otra voz. "En Naha nosotros producimos artistas marciales para el combate real , no para la peluquería".
"Tienes razón," aseveró otro. "¡Si no fuera por bushi Matsumura, el karate de shuri no tendría nada!
Itosu decidió hacer algo acerca de esa conversación, que estaba hiriendo su orgullo. Se levantó y se dirigió directamente al grupo parlanchín y dijo: "Creo que ustedes, señores, están equivocados acerca del karate de Shuri y de su campeón Tomoyose. Si me dicen simplemente cómo puedo hacer para enfrentarme a él, estaría contento por demostrarles de qué manera el kárate "de peluquería" se comporta en el combate real".
Con gran alegría, los paisanos se apresuraron a complacer al iluso.
Al día siguiente, Itosu fue a Naha y se dirigió a la famosa roca. La gente estaba empezando a marcharse después de que Tomoyose había despachado a todos los contendientes que se presentaron ese día. Con la intención de que no se marchara nadie, saltó rápidamente encima de la roca y, con palmadas, desafió al campeón. Esto fue suficiente para que la multitud regresara y, en un instante, tuvo delante de él a un fornido y enorme hombre.
Este lanzó un golpe alto, pero antes de que el puño recorriera la mitad de su camino, Itosu ya había conectado tres golpes secos a su cabeza. El hombre dobló sus rodillas y cayó al suelo totalmente inconsciente. Pasó un instante para que dos amigos del derrotado saltaran a la roca haciendo grandes gestos e insultando a Itosu y a su ciudad. Rodearon los flancos de Itosu y, a una señal, atacaron simultáneamente. Antes de que cayeran sobre él, Itosu saltó a la derecha, mientras bloqueaba el codo descendente de uno de los atacantes con sus dos manos cruzadas. Al mismo tiempo, lanzó su talón derecho contra la mandíbula del otro, levantándole en el aire y cayendo este con los brazos abiertos e inconsciente, con gran dificultad para respirar. Inmediatamente, lanzó su otra pierna hacia la entrepierna del que estaba agarrando, siendo el resultado de esta acción otro hombre en el suelo con los brazos abiertos sin moverse. El silencio era sepulcral, la gente no podía creer lo que estaba sucediendo; en menos de diez segundos dos fornidos peleadores plácidamente durmiendo, y el otro asfixiándose.
"¿Queda algún hombre con el valor suficiente para enfrentarse a un karateka de Shuri?", preguntó Itosu a los espectadores mirando alrededor lentamente.
"Juegos de peluquería", recitó con una profunda y potente voz, "Me considero satisfecho".
Entonces otro ciclópeo hombre, más impresionante que el mismo Itosu, emergió arrogante entre la multitud. Los ojos de Itosu parpadearon un instante por la sorpresa, reconociendo a Tomoyose, y pensó que tenía que acabar con ese personaje lo más rápidamente posible. Era más grande y más fuerte que él, así que la única posibilidad que tenía era la velocidad.
Los dos hombres se saludaron, pusieron las manos sobre la roca Ude-kake-shi, y comenzaron a girar uno con respecto al otro. La gente comenzó a hacer apuestas, estas estaban a diez contra uno en contra del hombre de Shuri. Tomoyose lanzó de repente un golpe en gancho directo a la sien izquierda de Itosu tan fuerte como para matar a un oso. Itosu bloqueó el brazo con el canto de su mano derecha (shuto) y saltó al lado contrario. Se pudo oír un crujir, como cuando se rompe una caña. El brazo del campeón colgaba roto en dos, como si tuviera dos codos articulados, y su cara mostraba un dolor espantoso. El gran Tomoyose acababa de ser derrotado por el hombre de Shuri en un segundo.
El Maestro Itosu mantuvo muchos combates individuales y contra varios combatientes al mismo tiempo. En aquellos combates se admitían no solo paisanos okinawenses, sino también marineros occidentales que recalaban en el puerto. Itosu sufrió muchas heridas en las peleas, pero nunca perdió un combate.
Itosu, tenía el cuerpo tan bien entrenado que parecía invulnerable. En una ocasión, cuando visitaba una zona de recreo de Naha, decidió entrar a un restaurante. De repente, sin previo aviso, un joven le atacó por la espalda lanzándole un fuerte puñetazo al costado. Itosu, sin tan siquiera volverse, endureció sus músculos abdominales haciendo que el puño rebotara al mismo tiempo que agarraba con la mano derecha la muñeca del atacante. Sin volver la cabeza, lo arrastró dentro del restaurante; allí pidió comida y vino a la asustada camarera mientras continuaba sujetando la muñeca de aquel hombre. Bebió un sorbo de vino y después lo arrastró hasta colocarlo frente a él mirándolo entonces por primera vez. Después de un rato sonrió y dijo: "No se qué tienes contra mí, pero ¡tomemos un trago juntos! El joven quedo anonadado y profundamente avergonzado.
A partir de entonces, el nombre de Itosu fue muy conocido en Naha. Era el hombre que había que ganar si se quería tener una reputación importante en el mundo de las artes marciales y reconocimiento social. No pasó mucho tiempo después de su enfrentamiento con Tomoyose cuando tuvo la oportunidad de someterse a otro test. Un día, cuando volvía a casa, oyó pronunciar su nombre desde dentro de una taberna. Era un antiguo amigo que le invitó a unas rondas de sake y recordar antiguas épocas en afable conversación. Cuando comenzaba a hacerse de noche, Itosu decidió regresar a casa. Era una noche nubosa que, intermitentemente, apagaba la luz de la luna. El camino recorría la senda del bosque de pinos de Daido. De repente, se vio rodeado por tres bandidos que reclamaban su dinero, cosa bastante frecuente en aquella época sin ley y con muy poco control policial.
"Si esa bolsa es tan gorda como tu cabeza, es una buena presa", dijo el primer bandido con voz rasposa a los otros dos.
Itosu miro al que hablaba y noto que llevaba un sai (pincho agrícola de tres puntas). El otro portaba un bo (palo) de l,90 cm, mientras el tercero iba con las manos vacías. En ese momento las palabras de su maestro Matsumura llegaron como un rayo a su mente: "Si alguna vez te ves envuelto en un ataque múltiple, concéntrate primero en el arma que pueda ser lanzada y después en las demás".
Mientras una nube oscurecía la luna, Itosu aprovecho esta oportunidad para actuar antes de que la frase acabara de pronunciarse. Dio un salto y, agarrándose a una rama se perdió entre el follaje, fuera de la vista de los atacantes. El hombre del sai, armó su brazo para lanzar el arma, pero dudó un instante para poder precisar mejor la puntería. Mientras se movía para encontrar una posición más favorable desde la cual ver mejor su diana, no pudo percibir cómo el que iban a robar se lanzaba sobre él, arrebatándole de la mano el arma mientras caía al suelo. Itosu le aplicó entonces un golpe con el canto de la mano (shuto) directamente a la nuca, rompiéndole el cuello.
El hombre del bo era el siguiente. Llegó demasiado tarde para salvar a su amigo. Después de unos escasos segundos de amagos, Itosu, mientras daba pasos hacia atrás protegiéndose con el sai, se dio cuenta de que este bandido era un experto en el uso del palo como arma. Entonces descubrió que los movimientos que manejaba aquel hombre pertenecían a una kata conocida como "shiu shi no kon". Esta era una kata que fue introducida en Okinawa por un maestro chino y que tenía mucha peligrosidad. Itosu sabiendo el peligro que corría, se arriesgó anticipándose en un instante en el que el bo iba hacia atrás para armarse, y que es un punto débil de esta kata. En ese preciso momento, con un latigazo de su muñeca, hizo girar el sai como un abanico. Acertó en la decisión. Al iniciar el hombre la acción de carga, ya tenía el sai clavado profundamente en su pecho, muriendo en el acto
El otro hombre, viendo todo esto, salió corriendo despavorido. Vivió lo suficiente para ir contando este lance, el cual contribuyo notablemente a realzar la enorme destreza y la imagen mítica del que después sería el Maestro Itosu.
A pesar de todo, y ni teniendo en cuenta el imponente porte del Maestro, todavía aparecían luchadores que desafiaban a Itosu. Muchos le retaban para alcanzar fama y ponían no solo su integridad física en grave peligro, sino incluso sus vidas. Otros, aun sabiendo que iban a perder, desafiaban al maestro, solo para presumir de que habían sido derrotados por el gran hombre y solo esto ya era un gran honor. Incluso a la edad de 75 años todavía se enfrentaba a jóvenes ansiosos de tener el honor de destronar al gran Maestro. Nunca perdió un combate. Él siempre decía que lo que había perdido en fuerza física lo había ganado en sabiduría y esto era superior a cualquier fuerza o técnica.
En aquella época, Okinawa estaba totalmente dominada por Japón. Este país comenzaba a mostrar su poderío en el mundo occidental. Incluso los japoneses más optimistas estaban sorprendidos de cómo la flota rusa, un país 300 veces más grande que Japón, había sido derrotada en Port Arthur. Sin embargo, todo el acero de los barcos japoneses no era suficiente para doblegar el orgulloso carácter okinawese. Este carácter, este espíritu, estaba encerrado precisamente en las Artes Marciales okinawenses.
Un día, durante esos años, un policía "naichi", apodo que recibían los policías japoneses del interior, se mofaba de los karatecas locales empequeñeciendo su arte, retando a cualquiera de ellos. Itosu, que tenía entonces el cargo oficial de programar la educación física en los estudios académicos, se sintió molesto por el comentario y, como ya era costumbre en él, decidió tomar cartas en el asunto.
Se dirigió al director de la Universidad, que era japonés. "El kárate no es un deporte, le dijo Itosu, "es más bien un arte para matar. Solo se deberá usar para defensa personal y como último recurso".
El director, que tenía a Itosu en gran estima, se dirigió al alcalde y este confirmo lo alegado por el maestro. Todos los oficiales de la prefectura eran japoneses provenientes de una región del interior llamada Kagoshima. Todos eran de la misma región del policía que había iniciado este debate y además le consideraban invencible, pues era un campeón invicto en el arte de Naichi, que después pasó a denominarse Judo.
"Pienso que esta sería una buena oportunidad para comparar el arte del Judo japonés con el kárate okinawense", se dijo el jefe de la policía. "He tomado la considerada opinión de permitir que se celebre este combate. De esta manera, el pueblo Okinawense reconocerá para siempre que el arte de Naichi es superior al karate".
Cuando Itosu oyó que el combate fue oficialmente permitido, reunió a todos sus alumnos y les instruyó muy formal y solemnemente. "Pronto veréis el kárate en una situación real de combate, y he decidido enfrentarme al experto en judo personalmente. No le mataré, naturalmente, pero tengo que demostrar a los del interior que el kárate es el arte más peligroso y efectivo que existe con las manos vacías. Por eso, quiero que todos vosotros estéis presentes".
La confrontación entre los dos grandes artistas marciales fue un gran acontecimiento : Kárate contra Judo. Se celebró por la tarde en el recinto universitario y horas antes de empezar el combate las gradas ya estaban abarrotadas de estudiantes policías y público. Los policías y los oficiales japoneses no se contenían en mostrar su sarcasmo contra los isleños okinawenses. Un silencio sepulcral se hizo en el recinto cuando entró aquel venerable hombre de 75 años de edad para defender el honor del kárate.
La indignación del público japonés llegó a mostrarse como un gran enfado colectivo. Sintieron que se insultaba a su gran campeón de Judo. Su victoria perdería todo el mérito si se limitaba a vencer a un desvalido anciano, pensaron. Por esta razón, el combate fue casi pospuesto, y lo hubiera sido de no ser pública la tremenda reputación de Itosu. Así pues, con algunas reservas, entró el experto en Judo al ring.
El experto Judoka comenzó el combate describiendo un círculo alrededor de Itosu, haciendo gestos burlescos como para guardar las apariencias. Itosu, con gran calma, pivotaba mientras mantenía la mirada fijada en los ojos del japonés. El viejo isleño se mostraba tan relajado que parecía ridículo , incluso para sus alumnos. De improviso, el policía se abalanzó hacía adelante y agarró la manga y el escote de la ropa de Itosu, pero en menos de un parpadeo, los espectadores vieron con sorpresa cómo el japonés caía al suelo. Itosu había conectado su puño izquierdo profundamente en el plexo solar del Judoka, acompañado de un sonoro grito seco (kiai). El joven quedó en el suelo encogido de lado intentando respirar con dificultad.
Todo sucedió tan rápidamente que los oficiales japoneses quedaron sin palabras. Solo oyeron un único kiai, y allí estaba en el suelo retorciéndose el admirado campeón. Entonces, Itosu, tranquilamente, se inclinó hacia el caído, y comenzó a practicar una técnica de "katsu"(arte de la recuperación) y, en muy poco tiempo, sus arrugadas y manchadas manos con lunares seniles, consiguieron que el judoka se sentara anonadado y recuperara el estado normal.
Después, Itosu se dirigió hacia la zona donde se encontraban sus alumnos, y con su característica voz crujiente, que era perfectamente escuchada por el silencio que envolvía al público, les instruyó con este monólogo: "Hoy", dijo, "habéis visto lo que el kárate puede hacer contra el no iniciado en el kárate. Nunca debería ser usado a no ser que no haya otro recurso. Espero que este combate y esta lección la contéis a vuestros futuros alumnos y sea recordada para siempre".
Diciendo esto, Itosu se marchó lenta y tranquilamente y este acontecimiento entró en la historia .
Actualmente, Itosu es recordado sobre todo por sus katas. Durante todos los largos años de enseñanza académica, centró sus esfuerzos en que cada persona debería alcanzar el máximo de sus posibilidades físicas a lo largo de su vida. Llegó al convencimiento de que cada persona tiene que desarrollar el máximo de perfección hacia sí mismo y hacia los demás. Defendía que, antes de desarrollar cualquier tipo de actividad en la vida, el estudiante debería desarrollar un máximo de equilibrio entre el cuerpo y la mente. Estaba totalmente convencido de que el entrenamiento serio y continuado de las katas era el mejor sistema para alcanzar el éxito en estos puntos.
Él enseñaba que el control del movimiento del cuerpo, la observación de la respiración, la calma de la mente y la concentración podían desarrollarse plenamente a través de la practica de las katas. Itosu creía que, utilizando el kárate, el hombre podía canalizar la violencia y redescubrir el cuerpo como herramienta de expresión. Creía firmemente en el adagio griego que decía "mens sana in corpore sano".
El Kárate, tal como se practica hoy, le debe mucho a Itosu. Él usó el kárate, no solo como defensa personal de gran eficacia, sino como un vehículo para transformar el carácter del ser humano. Su frase más famosa fue: "El kárate es una forma de vida, un camino para alcanzar la completa seguridad en sí mismo y la ausencia de miedos".
Efectivamente, el Karate es una materia que concierne al carácter del ser humano como unidad, " físico - emocional - espiritual". Camina en contra de la beligerancia innecesaria y de la gloria fatua.
El Maestro Itosu, a lo largo de su vida, experimentó acontecimientos intensos que daban la razón, de alguna manera, a aquellas técnicas drásticas que empleara con él su padre durante la infancia y adolescencia. Aquellos entrenamientos de extrema dureza le valieron para poder soportar los odios contenidos nacionalistas, la peleas reivindicativas del orgullo entre pueblos, los ataques a muerte por bandidos que infestaban los caminos, la defensa no solo política sino sobre el ring, del karate okinawense contra el Judo japonés, la planificación de la educación física escolar introduciendo el karate como asignatura obligatoria en los colegios okinawenses y, más tarde enseñando en el mismo Japón Imperial.
Todos estos avatares quizás no los hubiera podido llevar a cabo una sola persona si ésta no hubiera tenido ese espíritu draconiano y un entrenamiento límite que forjó un carácter del que todavía en la actualidad nos alimentamos los que amamos las Artes Marciales. Alumnos notables posteriores, como lo fue el Maestro Funakoshi, continuaron aquel camino de búsqueda de la perfección física y mental, un camino de realización personal a través del cual se pretende alcanzar los límites últimos que el ser humano puede alcanzar. Esta es la vía que en la actualidad recordamos tradicionalmente con el nombre de DO y que, en gran medida, se la debemos al Maestro Itosu.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Sensei Higaonna. 10 Dan. Goju Ryu Karate Do

Recientemente el programa Galery of Glory, que se ha dedicado a realizar entrevistas a grandes maestros de artes marciales, entrevisto a Sensei Higaonna, esta entrevista se lleva a cabo en el honbu Dojo de Sensei. Sorprende ver como sensei a sus 70 años (cumplidos este 25 diciembre de 2008) posee una gran vitalidad, reflejos con una velocidad sorprendente, durante la entrevista se puede apreciar como sensei da una clase a sus alumnos e interactua con ellos. veamos esta entrevista que desde hoy sera un documento historico mas de este gran Sensei¡¡¡
PARTE 1

PARTE 2

PARTE 3

domingo, 14 de septiembre de 2008

Gekisai dai ichi - sensei Higaonna

Quiero dejar el siguiente vídeo. Nada mejor que aprender del gran Sensei Morio Higaonna, realizando Gekisai dai ichi Kata.

Saifa Kata - Sensei Higaonna

Sensei Higaonna. Saifa Kata.

Seiyunchin Kata - Sensei Higaonna

Sensei Higaonna Seiyunchin Kata.

viernes, 29 de agosto de 2008

Grandes Maestros de Okinawa "Sensei Chojun Miyagi"


· 1888, 25 Abril - Chojun Miyagi nace en Higashi-Machi (Naha-shi) Okinawa. Su nombre de nacimiento original era Matsu Miyagi.
· 1893 – Muere el padre del Maestro Chojun Miyagi, tiene 5 años de edad y es adoptado por su tío y su nombre cambia a Chojun.
· 1899 - Chojun Miyagi comienza sus estudios con Ryuko Aragaki Sensei.
· 1902 - Chojun Miyagi es presentado a Kanryo Higaonna Sensei por Aragaki RyuKo Sensei el cual es el primer maestro de Miyagi.
· 1902 - Kenwa Mabuni y Chojun Miyagi comienzan a estudiar con Kanryo Higaonna Sensei.
· 1907 - Chojun Miyagi contrae matrimonio a la edad de 19 años.
· 1908 - Chojun Miyagi realiza su servicio militar obligatorio y sirve durante tres años en la Quinta División estacionada en Kumamoto-ken.
· 1911 - Chojun Miyagi completa su servicio military obligatorio en Kumamoto-ken [hoy la ciudad llamada Kirkuchi City].
· 1915 - Chojun Miyagi , Eisho Nakamoto y Go Kenki (un comerciante chino de té de Naha. Go Kenki era un Sifu (instructor) de Grulla Blanca y muy amigo de Miyagi, todos viajaron con Miyagi a China donde Go Kenki también les sirvió de intérprete. Este sería su primer viaje de investigación.
· 1917 - Kanryo Higaonna murió en Octubre en Nishiishin-Machi, 2-chome, Naha, Okinawa. Miyagi Sensei pagó su funeral. Chojun Miyagi Sensei volvió a Okinawa esta vez debido a la muerte de Higaonna Sensei.
· 1918 - Chojun Miyagi creó la Ryukyu Toudi Kenkyu-Kai (Toudi-significando Mano China) para asegurar la preservación del Karatedo como un tesoro de Okinawa. El Club se estableció en Asahigoaka, Wakasa-cho, y Naha-Shi. Los co-fundadores fueron Chojun Miyagi, Hanashiro Chomo, Motobu Choyo y Kenwa Mabuni.
· 1921 – 6 de Marzo, El Departamento de Educación de Okinawa solicita a Chojun Miyagi Sensei y a Funakoshi Sensei hacer una demostración de Toudi para la visita del Principe Hirohito.
· 1921, 10 de Marzo - Miyagi Sensei (Naha Te) y Funakoshi Sensei (Shuri Te) demuestran el Toudi al Principe Hirohito (quien más tarde sería Emperador del Japón)
· 1926 - Hanashiro Chomo Sensei reorganiza la Ryukyu Toudi Kenkyu-Kai (Toudi-significando Mano China)
.1927 - Chojun Miyagi Sensei, después de pensarlo mucho, nombra su sistema Goju Ryu debido a una linea de un poema en el libro Bubishi, la cual dice"Ho Go Ju Donto"; la forma de inhalar y exhalar es dureza y suavidad.
· 1929 - Gogen Yamaguchi y su amigo Jitsuei Yogi escribieron a Chojun Miyagi invitándole a Japón. Gogen Yamaguchi Hanshi es presentado a Chojun Miyagi por Yogi Jitsuei (27 Septiembre, 1912 - Noviembre 1997) para ser su alumno directo.
· 1929, Abril – Se adopta el Karatedo en la Escuela de Entrenamiento de la Policia de Okinawa y en la Escuela de Comercio Municipal de Naha donde enseña Chojun Miyagi Sensei.
· 1930 - Chojun Miyagi Sensei nombrado Presidente de la División de Karatedo de la Asociación Atlética de la prefectura de Okinawa.
· 1930 - Chojun Miyagi recibe una invitación para demostrar su karate en la “Demostración de Artes Marciales de Todo Japón” a celebrarse el 5 de Mayo de 1930.
· 1930 – (Fecha de Registro official) Chojun Miyagi es el primero en dar a su estilo de karate un nombre formal, denominándolo Goju-ryu (Ver también 1927).
· 1931 – De acuerdo con la autobiografía de Gogen Yamaguchi, este es el año en el cual Jitsuei sensei presentó Gogen Yamaguchi a Miyagi (a pesar de que fue anteriormente invitado en 1929).1933 - Chojun Miyagi registra oficialmente Goju-ryu como Ryuha en la Dai Nippon Butokukai
· 1933 - Chojun Miyagi es nombrado Jefe de Karate de la delegación en Okinawa de Butokukai. Butokukai le otorga el título de Kyoshigo [Shihan-Kyoshi], el 2º título más elevado.
· 1934, 23 de Marzo - Chojun Miyagi escribe su "Karatedo Gaisetsu" el cual presentaría en Japón en 1936.
· 1934 - Miyagi se convierte en oficial permanente de la Dai Nippon Butokukai (Asociación de las Virtudes Marciales del Gran Japón).
· 1934 - Chojun Miyagi da conferencias y enseña Karate en Hawai invitado por Yokoku Jihosha. El viaje es también esponsorizado por Chinyei Kinjo, Seichu Yamashiro and Seisho Tokunaga, los tres conocidos hombres de negocios.
· 1935, Febrero - Chojun Miyagi vuelve a Okinawa procedente de Hawai.
· 1935, Miyagi Sensei ofrece su segunda demostración en Japón (invitado por Gogen Yamaguchi), con Yogi Jitsuei Sensei como su asistente. Durante su estancia en Japón se acomoda en el apartamento de Jitsuei.
· 1935 - Miyagi visita la Universidad Ritsumeikan en Kyoto. Miembros de la misma eran Jitsuei Yogi, Gogen Yamaguchi and Soh Nei Choo (quien más tarde enseñaría a Masutatsu Oyama).
· 1936, 28 de Enero- Chojun Miyagi ofrece una demostración en Osaka, Japón. Es aquí donde Miyagi Sensei presentó su “Karatedo Gaisetsu” , conferencia acerca del karate y sus efectos beneficiosos.
· 1936 - Miyagi Sensei es galardonado Meiyo Shihan (Profesor Maestro Honorario y Yogi Jitsuei y Gogen Yamaguchi son galardonados Shihan Dai (Intructor Asistente de Maestro) por la Dai Nippon Butokukai.
· 1936, Noviembre 28 - Chojun Miyagi preesenta al club su ensayo "Ryukyu Kenpo Karatedo Enkaku Gaiyo", parte desu “Acerca del karatedo” Conferencia y demostración en el Meiji Shoten.
· 1936 - Chojun Miyagi recibe una medalla a la “Excelencia en Artes Marciales” del Ministerio de Educación japonés.
· 1936 - Miyagi Sensei, Eisho Nakamoto y Go Kenki, un comerciante de te chino así como instructor de Grulla Blanca, viajan juntos a Shangai (China) donde Go Kekki les sirve también de interprete. Este era su segundo viaje de investigación visitando el Seibu Dai Iku Kai (Gran Asociación Gimnástics, Espíritu de las Artes Marciales Puras).
· 1937, 5 de Mayo – La Editorial japonesa Takenori Kai esponsoriza el Festival Takenori donde Chojun Miyagi demuestra kata en el Butoku Sai bajo los auspicios de Dai Nippon Butokukai y le es entregado el titulo de Karatedo jutsu Kyoshi por vez primera en todo el pais.
· 1937 - Chojun Miyagi recibe el grado de Kyoshi de la Dai Nippon Butokukai .
· 1937 - Miyagi, conjuntamente con otros maestros, forma la Dai Nippon Butokukai Karatedo Jukkyoshi (Great Japan Martial Arts Karatedo Teachers Association).
· 1938, Abril - Chojun Miyagi es nombrado Instructor de Karate en la Escuela de Instrucción de Profesores de Okinawa.
· 1940 - Chojun Miyagi y Shoshin Nagamine (Fundador de Matsubayashi Shorin Ryu) crean Gekisai Kata para estandarizar el karate, haciendo más sencillo su aprendizaje básico. Chojun Miyagi añade más tarde un Segundo kata, Gekisai Dai Ni.
· 1942 - Miyagi Sensei es invitado para enseñar en la Universidad Ritsumeikan(no por Yamaguchi Gogen el cual se encontraba aún en China) sino por Jitsuei Yogi y Shozo Ujita .
· 1942 - Chojun Miyagi Sensei visita Kyoto para enseñar Karatedo . Esta sería la última vez que Miyagi estaría en Kyoto.
· 1945 – Miyagi Sensei es nombrado de Nuevo instructor de la Academia de Policia.
· 1945 - Chojun Miyagi es nombrado oficial de la Okinawa Minsei Taiiku Kan (Asociación Democratica Atlética de Okinawa).
· 1947 - Miyagi Sensei vuelve a Naha y comienza a enseñar en la Academia de Policia de Naha..
· 1951 - Miyagi Sensei comienza a aceptar de nuevo unos pocos estudiantes en su dojo del jardín. Con anterioridad, los únicos dos estudiantes que entrenaron con regularidad en su Dojo fueron Miyagi An’ichi y Aragaki Suechi.
· 1952 – Algunos de los antiguos estudiantes de Miyagi empiezan a volver de la Guerra y reanudan sus entrenamientos.
1953, 8 de Octubre – Fallece Miyagi Sensei sin haber nombrado un sucesor o entregado a alguno de sus alumnos un Cinturón Negro.
Los datos facilitados han sido obtenidos y traducidos al castellano de la Biografía de Chojun Miyagi publicada en All Gojuryu Network.